Qué es un implante dental
Es una pieza de titanio con forma de tornillo que se coloca en el hueso del maxilar o de la mandíbula, en el lugar de la raíz perdida. Con los meses, el hueso se une a la superficie del implante (lo que se llama osteointegración) y sobre él se fija una corona con la forma y el color de tus dientes.
El titanio es biocompatible: el organismo lo tolera muy bien, y por eso es el material de referencia en implantología desde hace décadas.
Para quién está indicado
- Te falta un diente y no quieres tallar los de al lado para hacer un puente.
- Te faltan varios dientes y buscas una solución fija.
- Llevas dentadura postiza y se mueve: con dos o cuatro implantes se puede fijar (sobredentadura).
- Has perdido todos los dientes de una arcada: rehabilitación completa sobre implantes.
Para colocar un implante hace falta hueso suficiente. Si no lo hay, muchas veces se puede regenerar con un injerto previo. Te lo confirmamos después de estudiar tu TAC.
Cómo es el tratamiento
- Valoración y TAC 3D. Medimos el hueso disponible y localizamos nervios y senos maxilares.
- Planificación. Decidimos en el ordenador la posición de cada implante. En los casos indicados preparamos una férula de cirugía guiada.
- Colocación. Con anestesia local, en una sola sesión.
- Integración. Normalmente se esperan unos meses a que el implante se una al hueso.
- Corona definitiva. Tomamos las medidas con escáner intraoral y colocamos la corona.
Carga inmediata
En algunos casos es posible colocar dientes provisionales fijos el mismo día de la cirugía. Depende de la calidad del hueso y de la estabilidad del implante, así que solo podemos confirmarlo después de la valoración.