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Guía de urgencias dentales
Un golpe, una caída o morder algo duro pueden romper un diente en cualquier momento. Saber cómo actuar en los primeros minutos puede marcar la diferencia entre salvarlo o perderlo.
Si se te rompe un diente
- Mantén la calma. Con los pasos adecuados, muchas veces es posible salvar el diente.
- Recupera el fragmento, si lo hay. Guárdalo en un recipiente con suero fisiológico o leche.
- Enjuágate con agua templada para limpiar la zona. No uses productos agresivos.
- Aplica frío por fuera, con hielo envuelto en un paño, para reducir la inflamación y el dolor.
- Controla el sangrado presionando con una gasa limpia. Si sigue sangrando después de 10 minutos, acude de inmediato al dentista.
- Pide cita cuanto antes. En una urgencia dental el tiempo es clave.
Si se te ha caído un diente entero
Si es un diente definitivo, cógelo por la corona (la parte blanca), nunca por la raíz. Si está sucio, enjuágalo un momento con leche o suero, sin frotarlo. Guárdalo en leche o en suero fisiológico y acude al dentista lo antes posible: cuanto antes se recoloca, más posibilidades hay de conservarlo.
Si es un diente de leche, no intentes volver a colocarlo. Llévalo igualmente a revisar.
Si tienes dolor de muelas fuerte
Un dolor intenso, que no se va o que empeora con el frío o el calor, suele indicar que el nervio del diente está afectado. Puede necesitar una endodoncia. No te apliques calor en la zona y no pongas medicamentos directamente sobre la encía.
Si tienes un flemón (la cara hinchada)
Un flemón es una infección que necesita valoración del dentista. Aplica frío por fuera y pide cita cuanto antes.
Si tienes fiebre alta, la hinchazón aumenta rápido o te cuesta tragar o respirar, acude a urgencias de tu centro de salud o del hospital, o llama al 112.